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sábado, 6 de octubre de 2012

¿Recortes en sanidad? No, gracias. Mejor reformas sanitarias

Está claro que en el panorama económico actual una de las palabras más utilizadas es la de "recortes". Pero, muchas veces, el camino más fácil no es el mejor camino.
Si nos centramos en los servicios sanitarios de cualquier región de España, las noticias hablan de bajadas de sueldo (o peor, despidos) y aumento de las horas de trabajo en los centros de salud, menos ayuda en la compra de medicamentos, quirófanos que se cierran y aumentan las listas de espera,...en definitiva, menor calidad en la asistencia sanitaria. Y, en estos casos, siempre pagan más los que menos tienen.
Pero, ¿y no se podría centralizar las compras farmacológicas o de material médico y así conseguir importantísimos ahorros?.
Pero, ¿y si se mejorara la coordinación entre los equipos de primaria y los de atención especializada evitando repetir pruebas médicas ya realizadas y consiguiendo así un considerable ahorro de tiempo y dinero?.
Pero, ¿y si...?

Más información:  lne.es  (La Nueva España)

viernes, 28 de mayo de 2010

El chocolate del loro sí importa

Con la que está cayendo parece oportuno recordar aquel dicho popular que invoca al "chocolate del loro" para hablar de un ahorro insignificante. La historia procede de un viejo chascarrillo sobre una señora de clase alta que acabó por encontrarse al borde de la ruina a causa de sus enormes gastos. Cuando la buena mujer tuvo que pasar la tijera a su presupuesto -continúa la leyenda-, no se le ocurrió otra cosa que privar a su loro de la porción de chocolate que le daba a diario, un gesto que, por muy simbólico de fin de la opulencia, era nimio y, desde luego, no le iba a librar de la bancarrota.


La cuestión es que hay detalles que, en los tiempos que corren, dicen mucho. Así, más allá del aspecto meramente cuantitativo (¡que también! porque recordemos que muchos "pocos" pueden hacer un "mucho"), parece razonable que a la hora de recortar gastos públicos se piense en esos gastos superfluos y prescindibles como: coches oficiales, algunos altos cargos y asesores, fusión de algunos ministerios y consejerías autonómicas, una rebaja en el sueldo de los políticos, bajar las subvenciones a los partidos, un impuesto especial a las grandes fortunas, algunas funciones y ayudas a nivel central y autonómico que se solapan, etc, etc.

En definitiva, que la suma de muchos chocolates del loro pueden significar algo más que simples ahorros cosméticos, ¿ o no?.

Más información: El País

domingo, 11 de octubre de 2009

Las familias: del consumismo de ayer a la "economía del ahorro" de hoy

En apenas dos años, los hogares españoles han pasado del consumismo voraz y el endeudamiento sin complejos a una "economía de guerra". Cada casa es un mundo y esta conclusión tendrá miles de excepciones pero, a grandes rasgos, esto es lo que cuentan las estadísticas.

La facilidad para acceder al crédito, las buenas cifras de empleo y la percepción de que cada vez eran más ricos (al menos para los que eran propietarios de viviendas o acciones), incentivaron a los hogares a consumir más y pedir más préstamos hasta hace bien poco. El súbito endeudamiento de las familias españolas hizo que la tasa de ahorro cayera hasta niveles mínimos en la historia moderna, cerca del 10%. La economía española se situó más cerca que nunca del modelo imperante en EE UU y Reino Unidos, los paraísos del consumismo: mínimo ahorro familiar y deuda masiva.

La crisis ha reventado este modelo y la tasa de ahorro familiar es uno de los mejores testigos. "Igual que bajó en la fase de expansión, el ahorro aumenta ahora que la actividad económica se contrae", sintetiza Ángel Laborda, director del gabinete de coyuntura de la Fundación de Cajas de Ahorros.

En resumen, las familias ahorran ya, en conjunto, un 17,5% de su renta disponible, una cifra inédita desde hace más de 40 años. Los expertos señalan que este drástico cambio de prioridades tendrá consecuencias en la demanda (que bajará) y retrasará la recuperación. Pero, también, que esto era inevitable y que ha llegado para quedarse.

Más información: El País