La cuestión parece estar clara: a finales de 2009 se calculan que serán aproximadamente 15 los centros comerciales nuevos inaugurados en España (inicialmente se preveían 20 ó 25), menos que el año pasado y más que las previsiones que hay para 2010 (apenas 7 u 8).¿Motivos?. Pués también en esto la respuesta parece evidente: la caída en el consumo como consecuencia de la crisis económica mundial que padecemos. Parece lógico que los inversores sean cada vez más cautos y si, en el mejor de los casos, hay empresas que tienen cantidades de dinero importantes dispuestas para acometer grandes inversiones (como la que supone abrir un centro comercial) empiecen a evaluar otras alternativas diferentes a la apertura de estos negocios que, si bien en los últimos años han alcanzado altas cuotas de rentabilidad, hoy tienen altos costes de oportunidad.
Más información: El País