lunes, 8 de septiembre de 2014

El comercio no erradica la falta de alimentos y puede agravarla

A medida que la población mundial sigue creciendo, en alrededor de mil millones de personas cada 12 a 14 años desde la década de 1960, la oferta mundial de alimentos no puede satisfacer la creciente demanda. Este se agrava especialmente para los países agrícolamente pobres en regiones semiáridas, como el Sahel de África, que ya dependen de las importaciones para gran parte de su suministro de alimentos.

"Hemos encontrado que, en el período entre 1986 y 2009, la cantidad de alimentos que se comercializan se ha duplicado y la red mundial de alimentos se ha hecho un 50 por ciento más interconectada", dijo Paolo D'Odorico, profesor de ciencias ambientales y autor principal de un estudio realizado recientemente por la Universidad de Virginia.

Sin embargo, como la población crece y el cambio climático trae actualmente cambios imprevisibles a las condiciones de cultivo, es posible que las exportaciones a otras naciones podrían reducirse. "El mundo está más interconectado que nunca, y el suministro mundial de alimentos depende cada vez más de esta conexión", dijo D'Odorico. La seguridad alimentaria de las poblaciones en rápido crecimiento en el mundo cada vez más depende del comercio. Pero el comercio no siempre es fiable debido a las incertidumbres en los rendimientos de los cultivos y la volatilidad de precios de los alimentos derivados del cambio climático. El comercio puede redistribuir los alimentos, pero no puede aumentar necesariamente su disponibilidad".

Más información: europapress.es

domingo, 20 de abril de 2014

Preocupación por los precios: ¿es posible el crecimiento económico con precios tan bajos?

El primer efecto negativo de convivir con precios bajos está en la pérdida de la senda de crecimiento y, por tanto, la dificultad para crear empleo. Las expectativas de mayores bajadas en los salarios y los precios llevan a una caída del consumo y retraso de las decisiones de inversión. Si los consumidores e inversores consideran que los precios continuarán moviéndose a la baja, retrasarán, en la medida de lo posible, sus decisiones de consumo y preferirán el ahorro a la inversión. Se dificulta la obtención de beneficios empresariales, obligando a las empresas a realizar ajustes de costes en su producción que provocan mayores recortes de los salarios e impiden la creación de empleo. 
Con esto se forma una parte del círculo vicioso que impide la recuperación de la demanda interna del sector privado. Pero falta una referencia a la demanda del sector público, ya que los recortes de gasto también han afectado a la inversión pública, provocando así los efectos perniciosos de la caída de la demanda interna. 
En España, el único efecto positivo del menor crecimiento de los precios lo ha experimentado la demanda externa. La reducción de precios y costes de las empresas ha llevado a aumentos de la competitividad de los productos españoles en el exterior, aumentando así las exportaciones de bienes y servicios y, gracias a ello, se ha impedido una mayor caída del PIB español en estos años de crisis.
 En esta situación, ¿qué políticas se pueden aplicar para romper este círculo vicioso? El objetivo inmediato tiene que ser incentivar tanto el consumo como la inversión privadas, y no descuidar el consumo e inversión públicas, necesarios para un crecimiento sostenible de la demanda interna. La política monetaria dentro de la eurozona depende exclusivamente del Banco Central Europeo (BCE). En contra de lo que ocurre con la política monetaria de EE UU, la preocupación máxima del BCE es la estabilidad de precios; pero dado que el nivel de precios de la UEM está en torno al 1%, muy inferior al objetivo establecido del 2%, el BCE mantiene una política monetaria de bajos tipos de interés poco ambiciosa, teniendo aún cierto margen (según muchos expertos) para actuar e incentivar el crecimiento. Pero el problema, además de la obsesión alemana por mantener una inflación lo más baja posible, reside en el diferente comportamiento de la inflación y el crecimiento en los países miembros del euro. 
Y es en esto último donde, quizás, esté una de las claves importantes del problema: es difícil aplicar una política monetaria adecuada cuando las necesidades e intereses de los Estados miembros son tan diferentes.

jueves, 10 de abril de 2014

Los peligros (y alguna ventaja) de la baja inflación que viven España y la zona euro

El conjunto de la zona euro vive una época de baja inflación, que se situó en el 0,5% en marzo. Además, en España el IPC regresó ese mes a tasas negativas, aunque con una ligera subida de precios respecto a febrero. Y las perspectivas no varían: el Banco Central Europeo prevé un periodo de baja inflación hasta 2016. 
 Según los expertos, si los precios suben poco, o si bajan, el dinero le cunde más al consumidor."Pero te tienen que mantener los salarios", asegura Javier Díaz Giménez, profesor de Economía del IESE a TVE. "Y en un entorno de deflación prolongada los salarios terminarían cayendo", advierte. 
"Cuando se piensa que en el futuro el producto que se va a comprar o en el que se va a invertir es más barato, se retrasa la toma de decisiones", señala Miguel Ángel Rodríguez, analista de XTB, a TVE. "Ese frenazo, esa contención en el gasto, va a limitar el crecimiento", asegura Javier Díaz Giménez, profesor de Economía del IESE.  Algo de lo que ya ha advertido, entre otros, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, quien ha advertido de que un periodo prolongado de baja inflación puede acabar con la demanda y la producción, "suprimiendo así el crecimiento y el empleo". Esto es así porque al bajar el consumo, se necesitan menos productos y en las fábricas no hace falta tanto personal, por lo que sube el paro. 
Todo baja, menos las deudas. "El hecho de que haya inflación permite que las deudas se pueden pagar de forma más fácil a lo largo del tiempo ya que la propia inflación va erosionando parte del capital de estas deudas", destaca Jesús Sánchez Quiñones, director de Renta 4, a TVE. Para un país, si los precios suben poco o bajan, es más difícil pagar lo que debe, tal y como reconoció esta semana el ministro de Economía, Luis de Guindos. Y el elevado endeudamiento es algo que afecta a la mayoría de los países del euro, incluída España.
¿Qué más ventajas o beneficios tiene la evolución actual de los precios?.

Más información: rtve.es  elpais.es  expansión.com

sábado, 5 de abril de 2014

País Vasco tuvo el mayor PIB por habitante de España en 2013 y Extremadura el menor

Euskadi tuvo el año pasado el PIB per cápita más alto de España, con 29.959 euros, a pesar de que fue, junto a Cantabria, la segunda comunidad autónoma que mayor descenso interanual de su economía registró, concretamente un 1,9%, según datos del INE. A nivel nacional, el PIB per cápita se situó, de media, en los 22.279 euros. Tras Euskadi, las cifras más elevadas se dieron en Madrid (28.915 euros), Navarra (28.358) y Cataluña (26.666). Por contra, los más bajos se registraron en Extremadura (15.026 euros), Andalucía (16.666) y Castilla La Mancha (17.780). Canarias se situó en 18.873 euros.
Según estos datos, ¿habrá aumentado o disminuido la diferencia entre los más ricos (vascos) y los más pobres (extremeños) en el año 2013?

Más información: expansion.com   elcorreo.com

Canarias y Baleares, las CCAA en las que menos cayó el PIB en 2013 gracias al impulso del turismo

El PIB canario junto con el de Baleares es el que menos disminuye (-0,4%) en 2013 respecto a 2012 (y todo gracias al sector turístico).
Por otro lado, si comparamos los datos del año pasado con el 2008, vemos que Canarias disminuye su PIB en un 5,5%. A pesar de ello no es, ni mucho menos, la Comunidad que peor le ha ido en estos años de crisis; de hecho, está por debajo de la media nacional de todas las autonomías (-6,7%). Y muy lejos de regiones como Andalucía y Castilla La Mancha (-8,7% cada una), Murcia (-9,4%) o la Comunidad Valenciana (-10%).
Por otra parte, el PIB canario supone el 3,9 % del total nacional, por debajo tan sólo de 7 de las 17 comunidades autónomas, a saber: Andalucía (13,5%), Castilla y León (5,2%), Cataluña (18,8%, la que más participa en el PIB español, seguida muy de cerca de Madrid), Comunidad Valenciana (9,5%), Galicia (5,4%), Madrid (17,9%) y País Vasco (6,1%).
Todo estos datos nos dan una idea de la importancia de Canarias. Si a todo ello unimos las previsiones favorables de crecimiento económico que se auguran para Canarias en este 2014, comprenderemos la importancia de la economía canaria en el ámbito nacional.

Más información:    expansion.com    elpais.es     europapress.es

viernes, 7 de marzo de 2014

Alemania sigue siendo el motor de Europa y España crece más que Italia

No consuela mucho pero parece que, aunque estamos (como siempre) peor que Alemania, Italia (una de las grandes economías europeas) está peor que nosotros. Esto al menos dicen las grandes cifras macroeconómicas. Y todo ello ante la incredulidad de los ciudadanos españoles que, en general, no ven mejoría alguna en la vida cotidiana y menos aún en las alarmantes cifras de paro existentes.
En la zona euro Eslovenia registró el mayor crecimiento en el cuarto trimestre, con un PIB en alza de 1,2%. Las mayores contracciones del PIB las registraron Chipre (-1%), Finlandia (-0,3%) y Estonia (-0,1%). Alemania, primera economía de la UE, fue el motor del crecimiento al registrar una expansión del PIB de 0,4% al final de 2013, mientras que Francia creció 0,3%, España 0,2% e Italia registró un crecimiento de 0,1%.

Más información: teinteresa.es   vavel.com

miércoles, 26 de febrero de 2014

La desigualdad nos puede arruinar a todos

La brecha entre los más ricos y los más pobres se ha disparado al nivel más alto de los últimos 30 años. Según la OCDE, el ingreso medio del 10% de la población con más renta en las economías avanzadas es nueve veces el del 10% más pobre. 
En Europa ha crecido la desigualdad (el 20% de los europeos más ricos gana cinco veces más que el 20% más pobre), y especialmente en España, el segundo país europeo con mayor desigualdad en la distribución personal de la rentas. 
En cuanto a las causas, diversos factores vienen favoreciendo la desigualdad, entre los que podemos destacar la inadecuada regulación (o desregulación) de algunas actividades, la globalización y las nuevas tecnologías. En relación con el primero hay que anotar el poder de los ejecutivos por influir decisivamente en sus remuneraciones ante la impotencia de los accionistas dispersos de las grandes sociedades anónimas o la autonomía y relativa opacidad operativa del sistema financiero, donde se concentran buena parte de las rentas más elevadas y opera con la garantía de la red pública en caso de necesidad. Pero, como señala la OCDE, el propulsor más importante ha sido la mayor desigualdad en los sueldos y salarios, con elevados crecimientos en el estrato del 10% más elevado, y aún más del 0,1% de los empleados mejor pagados, frente al estancamiento e incluso reducción de los salarios más bajos. Este fenómeno se deriva a su vez de los efectos combinados de la globalización y del cambio tecnológico: este último permite estandarizar tareas fácilmente sustituibles, y la globalización hacer competir no sólo a empresas, sino también a las personas que realizan esas tareas en todo el mundo, por lo que la competencia global presiona a la baja a los salarios de los empleados con menor cualificación, mientras que premia a los que realizan tareas más creativas o más singulares.

Más información: diariodesevilla.es